La Poesía en la Semana Santa de Sevilla

Algunos fragmentos literarios...



Yo iba detrás de ti
Señora, una madrugada
Yo iba de penitente
con una cruz a la espalda.

Iba delante la cera
que el rostro te iluminaba
delante blancos claveles
que tu cara perfumaban
y delante iba la brisa
refrescándote la cara

Iba delante la estrella
delante la flor del alba,
y fue delante la luna
fue delante la mañana
y delante las saetas
que a porfía te cantaban

Iba delante el lucero
anunciando un sol en llamas,
delante una bambalina,
delante velas rizadas,
y la luz iba delante
con un color de Esperanza.

La Esperanza de Triana

Delante los candeleros
con sus piropos de plata
iba delante el incienso
perfumándote la saya
y delante tu pañuelo
para secar tus pestañas

Y fue delante Sevilla,
delante toda Triana
todos gozando de luz
todos gozando la gracia,
todos gozando la gloria
de poderte ver la cara


Y no me pesó la cruz,
ni me hundió la madrugada,
ni el cansancio de la noche,
ni los cuchillos del alba...
Pero me hundió el ir detrás
sin poderte ver la cara.


Florencio Quintero

 

 

 

Pies del Santísimo Cristo del Amor. Francisco Rodríguez 2006

 

Capataz:


Lleva despacio a Jesús 
que va muerto por Amor 
sobre el árbol de la Cruz.

Que no le roce ni el aire 
que se mece por las ramas, porque puede dilatarse  el manantial de sus llagas.

Ni la ráfaga de luz 
con su tacto de azahar, 
ni el suspiro del naranjo 
cuando vayas a llamar

Ni el clavel en la ventana
ni el geranio del balcón, 
ni el cuchillo de la noche 
ni el reflejo del farol.

Ni la música siquiera
de la saeta que canta,
ni el Padrenuestro que vibra
en la sedienta garganta.

Ni el mercurio del lucero 
ni el azogue de la estrella, 
ni el trepidar tan siquiera del pisar del costalero.

Capataz: Que no rocen a Jesús 
ni el hálito del candor, 
ni el pétalo de La brisa. 
¡Que va Muerto por Amor!

Pregón de Antonio Rodríguez Buzón, 1956

(Dedicado al Santísimo Cristo del Amor)

 

 

 

 

Pero como Tu, ninguna,
Estrella de la Mañana
De Morena de Juncal,
Y de Gracia Sevillana.

Pero como Tu, ninguna,
porque Tu eres la Giralda
en repique de alegría
por los caminos del alba
y también Torre del Oro
entre espumas recamada,
y Guadalquivir de encajes
con orilla de esmeraldas,
porque en sus cauces navegue
Tu Pena de Sal Amarga.

Pero como Tu ninguna,
Porque Tu eres la Bandera
Del Candor y la Ternura,
Rincón de amor y ventura
y eres su Calle de Cielo
y eres su Plaza escondida,
y eres Cristal de sus fuentes,
y eres Luz de sus esquinas
y eres Flor de sus jardines,
y eres Venda de su herida
y eres su Escudo de Gloria,
y eres Sangre de su vida
y eres Arbol de su sombra,
y eres Rosa de su espina
y eres Ala de su vuelo
y eres Campana en su arista
y eres Perfume en su ambiente,
y eres Color de sus días,
y eres Copla en sus sentires
y eres Faro y su Guía.

Por eso a Ti, Macarena
Talla en jardín de brisas
Con las Gubias Celestiales
Del Dolor y la Sonrisa,
Te hicieron la Soberana,
De las Legiones Divinas
Te coronaron de estrellas
Te proclamaron Bendita
Y te bajaron los Angeles
Para dejarte en Sevilla
Por eso Reinas habrá
Pero como tu ninguna

Pregón de Antonio Rodríguez Buzón, 1956

(Dedicada a la Esperanza Macarena)

 

 

 

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